Plantas para la salud: Zahareña (Sideritis angustifolia)

Es una planta leñosa que habita en zonas montañosas de la Península, y que desprende un intenso y característico aroma. Se encuentra muy extendida por las laderas mediterráneas del este y sur de España.

La Zahareña ha sido una de las plantas más usadas tradicionalmente en la medicina popular española para el tratamiento de diversas dolencias, pero sobre todo ha tenido gran predicamento como efectivo tratamiento antiulceroso, aunque se desconoce el mecanismo de acción al respecto.

Contiene aceites esenciales con propiedades antibióticas, flavonoides (sideritoflavona), saponinas triterpénicas y taninos de carácter astringente.

Favorece la producción de jugos intestinales lo cual facilita la digestión. También es capaz de relajar el músculo liso digestivo con l o que es bastante beneficioso para los espasmos y calambres intestinales.

Gracias a su composición posee propiedades de tipo astringente, antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante.

Tradicionalmente se ha propuesto, al parecer con muy buenos resultados, para el tratamiento de los trastornos estomacales, úlceras, dispepsias, gastritis, espasmos digestivos, y también para las curas de las heridas y llagas cutáneas  o infecciones en la piel.

Puede aplicarse tanto en uso interno (infusiones y cápsulas), como en uso externo, compresas y lavados, siendo muy fácil de conseguir en los herbolarios habituales.

Aunque a las dosis recomendables no se han descrito efectos adversos, como no se han realizado ensayos clínicos suficientes sobre el embarazo, la lactancia y en niños pequeños, es mejor no usarla en estos casos.