Astenia otoñal

Por Gracia Casado, Nutricionista colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués

Quizás menos común que la astenia primaveral. Seguro que muchos de nosotros con la llegada del otoño, hemos sentido cansancio, apatía, irritabilidad, bajo estado de ánimo somnolencia, reducción de las defensas…a lo que contribuye sin lugar a dudas desde el cambio en las temperaturas, el comienzo de los días de lluvia y los cambios climáticos con el consecuente descenso de horas de luz solar, siendo este último aspecto una de las principales causas de dicho estado.

Realmente no es más que la respuesta de nuestro organismo a los cambios estacionales y, es que, esa disminución de horas de luz da lugar a un disbalance a nivel interno que afecta nuestro estado emocional, pues se altera la secreción de melatonina (hormona responsable del control biológico y de las emociones) que tiene un carácter fotosensible, de ahí que la disminución de las horas de luz, afecte a su liberación. Para entenderlo, esta hormona es liberada en ausencia de luz, induciendo sueño para ajustar de este modo los ritmos circadianos de día-noche, a nuestros períodos de vigilia y sueño.

Frente a esta situación, una vez más, el papel que juega la alimentación es clave, de cara a aportar a nuestro organismo todo los nutrientes necesarios (energía, vitaminas, minerales…) del mismo modo que la realización de actividad física regular.

Una alimentación adecuada aporta las vitaminas y minerales suficientes al organismo, (nutrientes éstos que se caracterizan por su función reguladora en el organismo), sin embargo  instaurar un patrón lo más estructurado y regular posible de comidas, puede resultar difícil para  quienes aun  no han ajustado sus hábitos de alimentación.

Es recomendable consumir productos ricos en vitaminas del grupo B (como la B3 (niacina) y B12) y aminoácidos esenciales como el triptófano. Del mismo modo que proteínas de alto valor biológico.

No hay necesidad de iniciar la toma de complejos vitamínicos cuando de un modo totalmente natural, fácil y simple, como es hacer uso de la multitud de fuentes/alimentos naturales que permiten una alimentación equilibrada y sana, en la que primen alimentos de temporada  y de calidad, nos permite conseguirlo. El empleo de  ciertos suplementos, al llevar sustancias como ginseng, taurina, cafeína o carnitina, estimula el sistema nervioso aliviando la sensación de cansancio y en ocasiones pueden ser una ayuda adicional, pero no es la solución, ni mucho menos hay que abusar de ellos, además de suponer un coste añadido.

Consejos para las diarreas

Muchas personas cronifican un proceso diarreico benigno simplemente porque desconocen que han de comer o qué han de beber.

Hay quienes toman manzanilla para aliviar su malestar, y esto les suelta más el vientre. Otros, cuando hablan de que toman “dieta blanda” introducen leche, lo cual también empeora la situación. Incluso he conocido quien teniendo diarrea desayunaba zumo de naranja y comentaba que no se le cortaba el proceso, ¡cómo se le iba a cortar!

Entonces, ¿qué podemos tomar? Al principio puede venir bien un ayuno ligero, siempre con una buena hidratación a base de limonada alcalina, agua de arroz o infusiones astringentes como el poleo (natural, no las bolsitas), salvia, hojas de nogal o salicaria.

Puede venir bien tomar capsulas con Sacaromices Boulardi. En la farmacia se encuentran diferentes nombres comerciales.

Algunos alimentos como la harina de algarroba, el arroz cocido, la manzana rallada, el membrillo o la zanahoria pueden ser útiles.

Cuando el proceso mejora, reintroducir los alimentos poco a poco y evitando comidas pesadas, picantes o frutas laxantes.

¿Qué son las cándidas?

Las cándidas son unas levaduras que habitualmente viven en nuestro intestino, aunque pueden hallarse en otros muchos lugares. Se encuentran en dos modos distintos, bien de manera inactivada o bien de forma invasiva, lo cual ocurre por diversas razones (toma de antibióticos, corticoides, alimentación refinada, contaminación, estrés, etc.).

Cuando esto último sucede, es capaz de fabricar más de 70 productos diferentes que son tóxicos para el organismo, lo cual da lugar a una serie de síntomas muy variados que afectan a prácticamente todos los órganos y aparatos de nuestro cuerpo. Además debilita y bloquea nuestro sistema inmunitario haciéndolo más sensible a otras infecciones por virus, bacterias y hongos.

Uno de los productos tóxicos producidos por las cándidas es el acetaldehido, producto este que se forma también en el metabolismo de las bebidas alcohólicas, así como por el consumo de tabaco y la polución ambiental. Dicha substancia afecta principalmente al hígado y al cerebro, además de bloquear diferentes rutas metabólicas, por lo que su exceso en el organismo es bastante perjudicial.

De lo anterior se deduce que la detección, no siempre fácil, y el tratamiento preciso de las cándidas  ayuda a incrementar nuestro bienestar y nuestra salud, mejorando diversas patologías así como el estado de nuestro sistema inmune.

Es muy importante realizar una dieta adecuada evitando sobre todo lácteos, azúcar, harinas refinadas y productos fermentados o que contengan levaduras. También es imprescindible recolonizar la flora intestinal y tomar ciertos productos que ayuden a combatir las cándidas de forma eficaz.

Las bebidas gaseosas

Las bebidas gaseosas producen un aumento de la eliminación del calcio a través de la orina debido a la cantidad de ácido fosfórico que contienen. Al aumentar la cantidad fósforo, el organismo trata de compensarlo soltando calcio. Algo parecido sucede con las bebidas ricas en cafeína, que también incrementan la eliminación de calcio por la orina.

Así que deberías saber que abusar de las bebidas gaseosas de cola puede ser perjudicial  para ciertos trastornos del hueso como la osteoporosis, sobre todo para las personas que ya la padecen o tienen tendencia a ello.