A veces exploto con quien menos culpa tiene

Aprende a gestionar el estrés armoniza nuestra propia vida y ayuda a los que nos rodean
Aprende a gestionar el estrés armoniza nuestra propia vida y ayuda a los que nos rodean

Seguramente en mas de una ocasión habremos escuchado, o incluso habremos dicho, la expresión que encabeza este post, “a veces exploto con quien menos culpa tiene”.

Esto suele suceder cuando vamos acumulando tensiones en el día a día, debido a los distintos acontecimientos cotidianos que experimentamos y, al mismo tiempo, carecemos de la capacidad de contrarrestar los efectos de dichas tensiones. Es como una especie de desequilibrio entre los estímulos estresógenos que recibimos y  los recursos para hacerles frente.

Debido a ello, con frecuencia trasladamos el estado de ánimo de un lugar a otro, es decir, si tenemos un problema en el trabajo lo llevamos hasta nuestro hogar o viceversa.Seguir leyendo

Por qué es útil saber relajarse

La relajación es una estrategia especialmente útil para conservar y promover la salud
La relajación es una estrategia especialmente útil para conservar y promover la salud

A estas alturas y a pesar de los numerosos datos actualmente disponibles que avalan la importancia de las diferentes técnicas de relajación en el campo e la salud, todavía, ésta, no es considerada en su auténtica y plena valía.

El asunto es especialmente preocupante en el propio personal sanitario, la mayoría de cuyos miembros aconsejan a sus pacientes que se relajan, cuando en realidad no saben muy bien ni como hacerlo, ni de qué tipo de relajación están hablando.

Vivimos en una sociedad en la que la prisa y el estrés producen más enfermedades, consumo de medicamentos, bajas laborales y defunciones que otros muchos agentes morbosos. Esto se encuentra ampliamente documentado.

Un día normal en la vida diaria de muchas personas contiene más estímulos generadores de estrés y angustia que lo nuestros antepasados tenían en un tiempo mucho  mayor.Seguir leyendo

Tratar las somatizaciones

somatizaciones
Las tensiones emocionales influyen en nuestros órganosEscribir una leyenda

Hace unos días me decía un paciente hipertenso: “a mí me sube la tensión cuando tengo problemas”. No hace mucho un paciente diabético me comentaba: “he comprobado que el azúcar se me dispara cuando estoy nervioso”. Estas frases son sólo un par de ejemplos sacados de los muchos pacientes que describen cosas similares.

Hoy día nadie duda de la estrecha relación existente entre nuestros estados emocionales y los diferentes parámetros biológicos de la salud. Es decir, la mente y el cuerpo forman una realidad inseparable en la que mediante diversos mecanismos neurológicos, energéticos y hormonales se influyen mutuamente.

Pero esta obviedad, constatada actualmente por numerosos estudios científicos que la avalan, no se traduce luego a nivel concreto en la práctica médica diaria a través de prescripciones consecuentes a la hora de aplicar una terapéutica apropiada para estos casos.Seguir leyendo

Estrés crónico y cerebro

El cerebro en el estrés
El cerebro en el estrés
El cerebro es uno de los órganos que más sufre las repercusiones del estrés crónico

Las consecuencias que sufrimos diariamente debido al estrés pueden afectar a todo el organismo, si bien unas personas lo notarán más en ciertos órganos y funciones que otras.

El estrés produce una clara afectación a nivel cerebral que hace que se alteren ciertas funciones cognitivas como la memoria, la atención, la concentración o la capacidad para el aprendizaje.Seguir leyendo

Beneficios de las Técnicas de Relajación

Naturaleza y relajación
La simple contemplación de la naturaleza induce estados de relajación en el ser humano

La relajación es un estado natural del ser humano, es decir una manera de estar en el mundo gracias a la cual sentimos sensaciones de tranquilidad, descanso y paz.

Es muy importante resaltar que es un estado natural, no un estado especial ni sobrenatural, pero, sin embargo, parece que en estas últimas décadas los seres humanos hemos olvidado habitar en él, ya que para muchos constituye algo fuera de lo común pensando que lo normal es andar estresados.Seguir leyendo

Las pausas para contrarrestar el estrés

Pausas recuperativas
Estrés ultradiano
El ajetreo de la vida diaria puede hacer que enfermemos si no sabemos tratarlo

El Síndrome de Estrés Ultradiano es un nuevo concepto que puede ser muy útil para entender el efecto que produce en el organismo la acumulación de tensiones a lo largo del día, sin que sucedan acontecimientos especialmente relevantes ni llamativos, sino, simplemente, las secuelas que aparecen como consecuencia de la suma de los pequeños eventos vitales de cada jornada.

Para entender lo anterior, en primer lugar, necesitamos saber que es un ritmo ultradiano. Llamamos ritmos ultradianos a aquellos ciclos que suceden en el organismo y que se repiten varias veces en un periodo de veinticuatro horas, es decir completan más de un ciclo cada día.Seguir leyendo

Repercusiones biológicas del estrés crónico

estres cronicoLa mayoría de las personas somos capaces de darnos cuenta del momento en el que sufrimos una situación de estrés agudo. Sin embargo, no nos resulta tan sencillo identificar las repercusiones del estrés crónico.

Cada vez son más los casos que aparecen debido a una patología de estrés mantenido en el tiempo. y, como antes mencioné, muchas veces no se identifica apropiadamente, y se diagnostican como depresión, fibromialgia, ansiedad o cualquier otro tipo de trastorno, ya que sus síntomas puede ser similares.Seguir leyendo

Consejos para una alimentación antiestrés

alimentos antiestresEs indudable la importancia del papel de la alimentación para mantenernos en salud así como para prevenir o tratar muchas enfermedades.
En el caso del estrés, podría decirse que, al igual que existen alimentos o formas de alimentarse que lo incrementan, hay otras que lo mejoran y compensan.
Sin entrar en demasiados detalles, a continuación expondré algunos de los consejos más sencillos y, a la vez, importantes, que debemos tener en cuenta para procurar instaurar entre nuestros hábitos dietéticos una correcta alimentación antiestres.

Lo primero sería tratar de EVITAR lo siguiente:
1.- Ingestión de excitantes (cafe, refrescos de cola, té, etc.)
2.- Reducir al máximo y si es posible evitar la ingestión de gluten
3.- Evitar el azúcar
4.- Limitar el consumo de alimentos fritos
5.- Evitar alimentos con alta carga glucémica
6.- Reducir grasas de origen animal
7.- Evitar comidas preparadas o con muchos aditivos alimentarios

Por otro lado, es convenienteTENER EN CUENTA lo siguiente
1.- Mantenerse bien hidratado a lo largo del día
2.- Hacer cinco tomas al día con alimentos de baja carga glucémica, para evitar los picos glucémicos de la ingesta y los hipoglucémicos reactivos
3.- Buena ingesta de frutas y verduras
4.- Alimentos preferentemente de origen ecológico
5.- Priorizar el pescado (sobre todo azul) a la carne como fuente de proteína animal
6.- Consumir cereales integrales
7.- Tomar legumbres
8.- Utilizar frutos secos y semillas oleaginosas
9.- Suplementos que ayuden a nutrir el cerebro (omega-3, aminoácidos como el tryptófano y la L-glicina, lecitina de soja, vitaminas del grupo B, magnesio etc)
10.- Chocolate de cacao puro al 80% sin azúcar
11.- Infusiones relajantes (melisa, tila, albahaca, lavanda, etc)

Algunos beneficios de sonreír

sonreírSiempre hemos intuido que reír es mejor que no hacerlo, y también que quienes sonríen suelen gozar de una mejor salud física y mental, pero hasta hace poco tiempo carecíamos de pruebas científicas lo suficientemente contundentes como para afirmarlo con total rotundidad.

Sin embargo, desde hace un tiempo, la ciencia ha podido comprobar que, aquello que de manera intuitiva todos creíamos acerca de los beneficios de la risa, son cosas con fundamento.

Así, hoy día sabemos que la risa no sólo es buena para nuestro estado emocional y mental, sino que también actúa beneficiosamente sobre la salud de nuestro cuerpo físico.

Cuando sonreímos, el cerebro genera una serie de substancias que producen calma, paz, serenidad y bienestar, mientras que se disminuyen aquellas otras responsables de los estados de malestar, tensión y estrés. Esto último hace que sonreír con frecuencia ayude a amortiguar los efectos nocivos del estrés.

Por otro lado, la risa, gracias a la liberación de endorfinas, hace que disminuya la sensación de dolor.

También se mejora la calidad de la respuesta inmunológica y hace que seamos más resistentes en nuestro sistema defensivo. Se ha comprobado que ver una película de humor genera un aumento de inmunoglobulinas, substancias defensivas, mientras que cuando la película es de terror se produce un bloqueo de nuestras defensas que dura varias horas.

Otro aspecto que se ha podido comprobar es que sonreír mejora el aporte de oxígeno a nivel celular, con todo lo que ello significa a nivel del metabolismo en general. Este efecto parece ser especialmente positivo para mejorar la calidad de nuestra piel.

Un estudio publicado en la revista “Psicological Science” en 2010, revela que las personas que sonríen tienen una mayor longevidad que los que no lo hacen.

En nuestras relaciones cotidianas experimentamos que una cara amable y sonriente genera más confianza que las que expresan un gesto adusto o serio, por lo que sonreír mejora también nuestra interacción con los demás.

Algunos datos actuales apuntan a confirmar la llamada “hipótesis de la retroalimentación facial”, mediante la que se ha podido determinar que cuando sonreímos, las aferencias neurológicas que llegan a nuestro cerebro generan un estado placentero, aunque la sonrisa haya sido realizada ex profeso y no emerja como consecuencia de una situación grata. Dicho con otras palabras, incluso fingir que sonríes puede llegar a funcionar.

 

La importancia de disfrutar

la importancia de disfrutarCuando he conocido personas a las que he atribuido un alto nivel de desarrollo espiritual o que he considerado como maestros, una de las cosas que más me ha llamado la atención no han sido sus elevados conocimientos,  ni su claridad mental, ni la talla de su presencia, sino su capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, para sonreír con lo simple y para crear armonía a su alrededor con su sonrisa.

Según parece, disfrutar es uno de los rasgos característicos de las personas desarrolladas, y posee tantas repercusiones provechosas que trasciende el propio ámbito de lo individual para proyectarse hacia lo colectivo, porque cada vez que disfrutamos, de alguna manera, ayudamos también a transformar los ambientes de forma positiva.

Las personas que saben disfrutar transmiten alegría y bienestar a su alrededor y,eso, en mundo como el nuestro lleno de estrés y tensiones, es algo bastante valioso.

Podríamos decir que disfrutar de las cosas es una sana capacidad de la que disponemos los seres humanos, y gracias a la cual es posible sentir placer o alegría con aquello que nos acontece en nuestra vida diaria, por muy nimio   o insignificante que esto pudiera parecer.

Internamente siento que disfrutar es como saber sacarle el jugo a la vida; como atrapar el momento presente para hacerlo infinito; es como reconocer lo valioso de lo modesto o insignificante, o como dejarse embriagar por el amor que subyace más allá de lo aparente… Disfrutar no sólo es un regalo para nosotros mismos, sino también para los demás

En cierto modo, disfrutar, no es más que ser capaz de sentirnos contentos y felices por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que tenemos.

Esto se incrementa cuando además de alegrarnos por el bien propio también somos capaces de hacerlo por lo bueno que le sucede a los demás. Ser capaz de sentir regocijo por el bien ajeno es una auténtica bendición para quien lo percibe  y una manera de incrementar la alegría colectiva.

Disfrutar de la vida es lo contrario de la anhedonia (incapacidad para disfrutar de las cosas), aspecto este que suele acompañar con frecuencia a los cuadros de tipo depresivo. Así que, cuando incrementamos nuestra capacidad para el disfrute, estamos generando uno de los mejores antídotos contra la depresión.

Según parece, disfrutar de la vida, depende más de nuestro propio modelo del mundo para interpretar los acontecimientos que de los factores externos, a pesar de que muchas personas piensan que sólo se puede disfrutar si te suceden cosas agradables y si, además, no ocurre nada negativo.

Sin embargo, la realidad nos muestra que esto no es así. Es posible constatar que existen muchos ejemplos de personas cuya vida ha sido muy difícil y compleja y poseen una alta capacidad para disfrutar, del mismo modo que también disponemos de numerosos ejemplos de lo contrario.

Sea como fuere, parece claro que para poder disfrutar de la vida es muy importante sentirse en paz consigo mismo, porque si te conviertes en tu propio enemigo, ¿cómo podrás ser feliz?

Para perfeccionar el disfrute es fundamental que sepamos gestionar las pequeñas contingencias vitales de un modo apropiado. Recordemos que hay quienes viven las pequeñas contrariedades cotidianas con un alto nivel de dramatismo, y esto les hace sufrir mucho más de lo necesario.

Al arte del disfrute se relaciona con otras capacidades humanas, tales como la capacidad para superar la adversidad, la capacidad de mostrar gratitud o la capacidad para estar conectados con el momento presente.

En referencia a esto último, sabemos que no es posible disfrutar de la vida si estamos anclados en el pasado o angustiados por el futuro, así que lo mejor será dejar que procures que tu pasado no te persiga angustiosamente y que tampoco el futuro te obsesione en demasía.

Algunos estudios han demostrado que existe una correlación positiva entre  quienes son capaces de disfrutar de la vida y la percepción de recibir  apoyo social. Los “grupos nutricios” son un buen ámbito para aprender a disfrutar mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con una mejor capacidad para disfrutar en su juventud tienen una mayor longevidad. Es algo así como que el disfrute te mantiene joven.

Tampoco debemos olvidar que el cuerpo también participa a la hora de generar la sensación de disfrute. Para ello se necesita de una determinada actitud corporal, ya que nuestro cerebro no puede acceder a la experiencia de felicidad cuando nuestro cuerpo dice lo contrario. Hemos de procurar, pues, la congruencia corporal apropiada para percibir las sensaciones de placer mucho más nítidamente.

A nivel neurológico sabemos que cuando disfrutamos de las cosas aumenta la dopamina cerebral, mientras que en situaciones de estrés o depresión, disminuye dicha substancia.

También sabemos que cuando nos encontramos a gusto y sonreímos, se produce un aumento las endorfinas, de la dopamina y una disminución el cortisol. Este perfil hormonal se traduce en un aumento del bienestar y una disminución del estrés.

Parece pues importante aprender a disfrutar de lo cotidiano, porque no sólo produce un bienestar mental sino que es algo muy valioso para nuestra salud propia y para el mejor funcionamiento colectivo.