Desarrollar la asertividad

comunicación asertivaA todos nos gustaría ser capaces de comunicarnos mejor con los demás, entre otras cosas porque tenemos la convicción de que, si lo conseguimos, entonces lograremos evitar malos entendidos y podremos exponer nuestras ideas de forma más clara y precisa.

Hay personas a las que les resulta sumamente difícil decir lo que piensan o sienten, otras, en cambio, lo hacen de forma natural y sencilla.

Pero podemos superar nuestras limitaciones, porque, comunicarse, es una habilidad que se puede aprender y mejorar.

A las personas que poseen la capacidad de expresar sus ideas de forma clara, correcta, precisa y en el momento justo, las llamamos asertivas.

La asertividad es, pues, el establecimiento de una comunicación clara, honesta y oportuna, que nos permite prevenir y resolver malos entendidos a la vez que consigue que expresemos de forma apropiada nuestros pensamientos y sentimientos.

Asertividad no es decir todo lo que pensamos sin ningún tipo de filtro o restricción, más bien tiene que ver con ser eficaz en la comunicación, y ser capaz de decir sí cuando queremos decir sí y decir no cuando queremos decir no.

Hay que resaltar, pues, que ser asertivo es distinto de ser imprudente, hostil, manipulador o de mantener una comunicación agresiva.

Ser asertivo es ser capaz de comunicarse sin sentirse culpables y sin dañar, comunicando nuestros sentimientos y pensamientos de una forma adecuada según la persona y el contexto.

Sea cual sea nuestro nivel asertivo actual, es posible incrementarlo.

Como sucede con cualquier otra habilidad, para desarrollar la asertividad necesitamos practicarla, y la practicamos cuando:

1) Somos honestos en nuestra comunicación.

2) Tenemos en cuenta el contexto en el que se desarrolla la comunicación.

3) Buscamos el momento apropiado para expresar nuestros mensajes.

4) Establecemos un buen rapport y un buen nivel empático con la otra persona.

5) Buscamos puntos de acuerdo mediante la escucha y la formulación de preguntas clarificadoras.

6) Nos mantenemos abiertos a lo que sucede para el beneficio mutuo.

 

Ya sé que no es sencillo, pero merece la pena.

Así lo atestiguan quienes han asumido el reto y el compromiso de mejorar sus habilidades asertivas.

Más vale intentarlo que mantenerse en la queja de que no nos comprenden o en la frustración de no saber expresar lo que realmente queremos comunicar.

Por tanto, ¡animo, y a practicarla!

La alquimia del ser humano

alquimia interior“Uno de los aspectos que más tiene que ver con la salud y la enfermedad es el modo en el que los seres humanos nos relacionamos unos con otros. De hecho, en este nivel se producen tantos trastornos o más como los que aparecen por la falta de vitaminas o de cualquier otro nutriente. Los problemas emocionales y aquellos otros que surgen como consecuencia de dificultades o errores en la comunicación, son los responsables en nuestra cultura de una gran cantidad de sufrimiento para muchas personas. En estos casos, aunque existen medicamentos que pueden mejorar la sintomatología, la verdadera curación, el tratamiento en profundidad, consiste en una radical transformación interior, una especie de alquimia emocional en la que trasmutamos nuestros miedos, apegos e ignorancia en amor, satisfacción y sabiduría.” (ANF)