La salud y lo esencial

la salud y lo esencialPara la Escuela Hipocrática la salud era considerada como uno de los bienes supremos a los que podía aspirar el ser humano. Desde este punto de vista se entendía que la salud era algo esencial para todos aquellos que quisiesen gozar de una vida próspera y satisfactoria.

Pero hoy día hemos comprobado que en la vida, además de la salud, existen otras muchas cosas esenciales, ya que cuando se encuentran presente podemos llegar a disfrutar de forma plena y feliz.Seguir leyendo

Propósitos saludables para el 2015

propositos saludables 2015Cada comienzo de año parece que fuese el momento más apropiado para formular los nuevos propósitos que, con demasiada frecuencia, volverán a repetirse al año siguiente, pues muchos de ellos no se habrán cumplido.
Unas veces por pereza, otras por falta de tiempo, otras veces por circunstancias externas, el hecho es que no suelen faltar buenas razones para decirnos cada 31 de diciembre que de este año no pasa que…
Bueno, sea como fuere, lo suyo es volverlo a intentar, con la esperanza de que en algún momento se hagan realidad.
Para quienes tiene muy claro sus nuevos propósito, simplemente, desearles ánimo, firmeza y constancia, a ver si este año de verdad se cumplen.
Para los que no lo tienen claro, me gustaría aportarles unas cuantas ideas sencillas que, sobre todo, tienen la finalidad de contribuir a una vida más saludable y, gracias a ello, también a una vida más feliz.
Si recordamos los pilares tradicionales de nuestra salud, la alimentación, el ejercicio, y el equilibrio mental y emocional, no cabe duda de que encontramos una interesante fuente de inspiración para nuestros propósitos.
Pero a estos principios tradicionales yo añadiría un par de pilares más: las buenas compañías y los suplementos nutricionales apropiados.
Con estos ingredientes, os propongo el siguiente listado de propósitos para 2015:

1.- Cuidar y mejorar nuestra alimentación, eligiendo productos saludables y consumiéndolos con alegría y agrado, disfrutando del placer de disponer de dichos productos y compartir nuestra mesa con nuestros amigos y seres queridos. Recuerda que tanto nutre lo material como lo afectivo.

2.- Buscar momentos para realizar un ejercicio físico moderado y de acuerdo a nuestra edad y condición. No es necesario prepararse para las olimpiadas. A veces es suficiente con bajarse una parada antes del autobús o aparcar el coche un poco más lejos del destino al que queremos llegar.

3.- Hacer de nuestra mente nuestro mejor amigo. Dejar de transportar la pesada losa del pasado y aprender a amar nuestro lado oscuro tanto como el luminoso. Para ello habremos de buscar momentos para el silencio, la meditación y el contacto con nuestro interior. Si no sabes como hacerlo, este año te ofrece la oportunidad de aprenderlo. Hay muchas opciones disponibles para ello.

4.- Procura disfrutar de buenas compañías. Es cierto que existen lugares donde no las elegimos, pero en todo aquello que esté en nuestra mano procuraremos buscar las personas y los ambientes más nutricios, así como a quienes nos ayuden a desarrollar lo mejor de nosotros mismos.

5.- Cumplir años es lo mejor que nos puede pasar porque significa que seguimos vivos. Pero para amortiguar lo que el envejecimiento natural trae consigo, así como para otras muchas enfermedades, podemos acudir a los nutracéuticos y a los suplementos nutricionales apropiados. Muchos de ellos marcan la diferencia entre un estado más o menos saludables. Es conveniente elegir el apropiado para cada persona en función de su edad y de sus predisposiciones patológicas, y para ello también puedes encontrar el consejo profesional apropiado.

Seguir estas cinco propuestas es aumentar la salud y mejorar nuestra vida. Si te parece bien puedes intentar seguirlas, en caso contrario, no le hagas caso.

¡Que el 2015 nos traiga toda la felicidad que anhelamos!

Aprender a disfrutar de los pequeños momentos

disfrutarA la hora de proponer ciertos consejos o estrategias sobre algún tema de envergadura,  parece ser que tratar de elaborar un listado con la pretensión de que sea completo, se antoja una tarea bastante comprometida, incluso poco factible, ya que, por mucho que lo intentemos, suele quedar la impresión de que algo falta.

Máxime cuando dicho listado se refiere a un tema tan amplio y profundo como es el de aprender a disfrutar de la vida y de los pequeños momentos.

A pesar de lo anterior, voy a a atreverme a enumerar algunas estrategias sobre el tema anteriormente citado, sabiendo que lo que sigue no sólo no es en modo alguno un listado exhaustivo sobre el tema, sino un conjunto de ideas para ayudarnos a recordar, en caso de que lo hayamos olvidado, o para poner más énfasis, si es que ya lo tenemos presente, sobre algunos elementos que nos pueden ayudar a mejorar la capacidad para disfrutar los pequeños momentos de la vida diaria.

Dichas estrategias, y algunas otras más, las solemos trabajar en los grupos de Sofrodynamia® como medio de ayudar a los alumnos a llevar una vida más placentera, es decir, cargada de disfrute y de emociones positivas.

1.- Recuerda que cada momento es único e irrepetible y, por tanto, especialmente valioso. Tú también eres único e irrepetible. Toma consciencia de tu incalculable valor y vive conforme a lo que ello significa.

2.- Cultiva tu pasión. Una pasión es algo que surge del interior, algo que nos moviliza hacia una acción y que, cuando la cultivamos, nos permite disfrutar gozosamente de hacerlo.

3.- Desarrolla la generosidad, puesto que ser generoso y solidario aumenta la capacidad de disfrutar más de la vida. Se ha demostrado que ciertas sensaciones de armonía y paz se incrementan con los actos altruistas.

4.- Aprender a reencuadrar los acontecimientos vitales, especialmente aquellos que no salen como teníamos previsto. Tomarlos como un aprendizaje  en lugar de como un fracaso nos permite disfrutar de las cosas, incluso cuando los resultados no son los esperados.

5.- No corras tras metas erróneas. Las metas erróneas te harán sufrir, por tanto, cada cierto tiempo revisa si estás siguiendo el camino que has elegido para alcanzar tus propósitos de felicidad y de desarrollo.

6.-  Aprender a buscar los aspectos potenciadores de cada acontecimiento. En cada uno de ellos, incluso en los más oscuros, es posible descubrir un poco de luz.

7.- Para poder disfrutar de la vida es necesario saber disfrutar, también, de nuestra soledad. Aprender a estar solos es uno de los mejores modos de aprender a estar con los demás, sin adicciones ni apegos.

8.- Identifica tus habilidades y talentos, sobre todo aquellos que aún no has sacado a la luz. Procura descubrirlos y disfruta del placer de cultivarlos y compartirlos con otras personas.

9.- Aprende a dar gracias por todo lo que tienes, pues un corazón agradecido es un corazón feliz.

10.- Procura descubrir en cada momento y en cada situación la alegría y la bondad que sustenta la vida. Observa tu respiración y recuerda que sigues vivo.

Las relaciones nutricias

relaciones nutriciasMuchas personas se sienten solas y desvalidas en el mundo, como si sus vidas no le importase a nadie. Y no me refiero a quienes que carecen de familiares, amigos o personas cercanas, sino que esta creencia muchas veces procede de gente que viven rodeados de su familia, de sus amigos y de otros muchos conocidos. Porque sentirse solos y separados, es una experiencia que puede darse incluso cuando nos encontramos inmersos en una multitud.

Pero la verdadera realidad es que dichas personas no se dan cuenta de que nunca habrían llegado a estar donde están sin la ayuda de otros. En realidad nunca han estado solos, pero ellos no lo saben.

Ningún bebé habría sobrevivido exclusivamente por sus propios medios. Hemos crecido y hemos llegado a adultos porque otras muchas personas, familiares o no, nos han cuidado y protegido para que así fuese.

Quienes son consciente de ello desarrollan un corazón agradecido, pero quienes no lo son, suelen vivir llenos frustración, amargura y victimismo.

Es evidente que los seres humanos necesitamos de los demás para desarrollarnos. Hoy día sabemos que nos nutrimos no sólo de vitaminas, minerales, etc, sino también a través de las relaciones emocionales que establecemos con los  demás.

Pero hay relaciones que son patológicas y perturbadoras y funcionan a modo de veneno mental, mientras que otras son facilitadoras, nos nutren y nos hacen crecer. Estas últimas son las “relaciones nutricias”.

Con frecuencia las personas nutricias se encuentran ahí, a nuestro lado, pero  no siempre sabemos reconocerlas. Por tanto, sería bastante conveniente aprender a identificar y promover las relaciones que son nutricias para nosotros.

Normalmente, las más importantes han de provenir de los padres o de la familia cercana, pero no siempre sucede así, sino que es posible tener unas importantes relaciones nutricias fuera del ámbito familiar, y estas pueden llegar a través de  los amigos o de alguna persona que consideremos relevante.

Pero, exactamente, ¿qué es una relación nutricia?

Una relación nutricia es aquella en la que nos sentimos queridos y aceptados plenamente, una relación en la que nos encontramos seguros y podemos mostrarnos tal y como somos sin temor a la crítica o el rechazo. Son, pues,  relaciones que nos ayudan a crecer.

Las relaciones nutricias nos permiten descubrir nuestra naturaleza más profunda, quienes somos y cuáles son nuestros talentos. De alguna manera nos ayudarán a expresar nuestra potencialidad en el mundo y a dar respuestas a nuestras necesidades como seres humanos.

Pero para establecer unas adecuadas relaciones nutricias lo primero que tendríamos que descubrir es qué es aquello que verdaderamente nos nutre emocional y espiritualmente.

También habrá otros factores que nos ayudarán a establecer este tipo de relaciones, como por ejemplo la practica de la autoaceptación. Esto es, permitirse aceptar plenamente toda nuestra humanidad, con sus virtudes y con sus defectos, al tiempo que nos liberamos del juez más implacable, es decir, nuestra propia consciencia crítica. “Liberarnos de nuestra propia condenación” evita que nos convirtamos en “mendigos afectivos”, es decir, nos libra de hacer lo que sea con tal de conseguir reconocimiento y cariño por parte de otros. Sabemos que el resultado que obtienen quienes mendigan afecto suele ser desastroso.

Otro aspecto especialmente importante para desarrollar relaciones nutricias es aprender a identificar las muestras de cariño y de aceptación que recibimos en las situaciones habituales de la vida cotidiana, cosa que habitualmente no solemos hacer. Cuando aprendemos a reconocer estos aspectos desarrollamos también el agradecimiento y la satisfacción.

Además de las relaciones nutricias individuales, tenemos las relaciones  nutricias que brindan los grupos. Los llamados “grupos nutricios” suelen ser importantes soportes emocionales, ya que en ellos compartimos experiencias significativas.

La pertenencia a grupos nutricios puede constituir un importante mecanismo de  desarrollo de la resiliencia para muchas personas, al tiempo que se ha demostrado su importancia en la evolución positiva de enfermedades graves.

Pero lo que no debemos olvidar es que no hemos de comportarnos como meros receptores pasivos de relaciones nutricias por parte de terceras personas, sino que tenemos la responsabilidad de tratar de ser nutricios para los demás.

Si somos conscientes de la importancia que tiene sentirse aceptados plenamente, deberíamos comenzar a practicarlo con quienes nos rodean, y esto tendrá unas importantes consecuencias positivas, porque se ha comprobado que ayudar a otras personas que lo necesitan, ejerce un efecto beneficioso para quienes realizan la acción de ayuda.

Así pues, para las personas que tratan de desarrollarse, es imprescindible aprender a reconocer y a agradecer todo aquello que nos es dado, al tiempo que hemos de convertirnos también en auténticos focos luminosos para nutrir a los demás.

¡Nutrir y ser nutridos, he ahí la cuestión!